El gobierno municipal de Querétaro solicitó la credencialización de los auxiliares conocidos como “diableros” que laboran en la Central de Abastos, con el objetivo de contar con mecanismos de control e identificación que permitan prevenir riñas y conductas antisociales al interior del mercado, informó el secretario de Gobierno municipal, Federico de los Cobos.
El funcionario explicó que la medida surge tras los hechos de violencia registrados recientemente en la zona y que el exhorto se realizó tanto a trabajadores del interior como del exterior del complejo. Aclaró que la credencialización no la realizará directamente la autoridad municipal, sino los propios comerciantes y administradores del lugar.
“Tuvimos pláticas con los del interior y exterior de central de Abastos, los exhortamos a credencialicen a cada uno de los diableros, evidentemente para tener un mayor control de quien ingresa, quién está participando en actividades dentro de la Central de Abastos. Como tal, nosotros no podemos credencializarlos, es una actividad que tiene que realizar ellos, por eso es un exhorto a ellos de que lo realicen. Seguimos presionando evidentemente, pues para con eso abonar para tener un mejor control y podamos apreciar un apoyar en lo que necesiten. Si en caso de mediar o entre otros”
— Federico de los CobosDe los Cobos señaló que no se cuenta con un número exacto ni con un registro de procedencia de los diableros, debido a la alta rotación de trabajadores y a la movilidad que existe entre los locatarios del mercado. Indicó que la propuesta fue recibida de manera positiva por los comerciantes y que esta misma semana se sostendrá una reunión con la administración de la Central de Abastos para definir una fecha en la que se pueda conformar un padrón.
El secretario de Gobierno añadió que también se analiza la posibilidad de establecer permisos para quienes realizan esta actividad en el exterior del mercado, espacio donde sí existe jurisdicción directa del municipio.
Las autoridades recordaron que en diciembre se registró una riña entre diableros, así como una agresión a personal de Protección Civil y de la Policía Municipal durante un operativo de decomiso de pirotecnia, además de otro incidente ocurrido el pasado 26 de enero, hechos que detonaron la implementación de estas medidas preventivas.




