La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, revirtió la iniciativa de adelantar el cierre del ciclo escolar al 5 de junio y confirmó que los estudiantes mantendrán el periodo de receso tradicional de seis semanas. La mandataria reconoció que la culminación de clases en esa fecha generaba una pausa demasiado prolongada.
El Consejo Nacional de Autoridades Educativas, conformado por los titulares estatales del sector, examinará nuevamente el tema para determinar las fechas de clausura. Las autoridades federales tomarán en cuenta las peticiones de las madres y los padres de familia durante estas mesas de trabajo.
La titular del Ejecutivo planteó la posibilidad de aplicar calendarios diferenciados en el país. Esta medida permitirá a algunos estados finalizar el ciclo escolar de manera anticipada, mientras que otras entidades conservarán la planeación original.
El gobierno federal modificó la disposición inicial ante la presión de las familias y los estados. Previamente, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, defendió la conclusión de los cursos escolares para el 5 de junio, determinación que la dependencia transformó de un mandato definitivo a un proceso de negociación.




