La Comisión de Marina del Senado de la República suspendió la reunión extraordinaria programada para este lunes, en la cual los legisladores discutirían la autorización para el ingreso de fuerzas especiales estadounidenses a territorio nacional y la salida de tropas mexicanas al extranjero. Los integrantes del órgano legislativo decidieron poner en pausa el proceso de aprobación debido al reciente contexto geopolítico derivado de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela.
Carlos Lomelí Bolaños, presidente de la comisión, había convocado este encuentro con la intención de acelerar el dictamen y votarlo durante un periodo extraordinario el próximo 13 de enero. Sin embargo, el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara planteó la necesidad de actuar con prudencia ante los movimientos bélicos internacionales. El legislador argumentó que las circunstancias actuales exigen detener la marcha y observar el reacomodo de la situación global, proponiendo literalmente “Darnos un tiempo” antes de tomar decisiones definitivas sobre la colaboración castrense.
Las solicitudes bajo análisis provienen de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y contemplan fines estrictamente de capacitación. La propuesta del Ejecutivo busca avalar el traslado de militares mexicanos a la base de Camp Shelby, en Mississippi, así como el acceso de unidades Navy SEALs y otros cuerpos especiales de Estados Unidos para realizar ejercicios en el Estado de México y Campeche.
Aunque la comisión no ha cancelado formalmente los permisos, el calendario legislativo permanece en incertidumbre. Los senadores enfrentan la presión del tiempo para definir nuevas fechas, ya que el programa de entrenamiento naval tiene marcado su inicio para el próximo 18 de enero.



