La Central de Abastos de Querétaro avanza en la credencialización de las más de 2 mil personas que trabajan en el mercado, entre comerciantes, empleados, diableros y choferes, con el objetivo de que los clientes puedan identificar a quienes laboran en el recinto. El presidente del condominio, Guillermo Guillén, señaló que el proceso se encuentra en su etapa final y concluirá este mes.
“El objetivo principal de la credencialización, credencializar todas las personas que trabajamos en el mercado, es para que la sociedad sienta confianza y que sienta respaldo de que somos personas realmente que vamos a trabajar, que no son personas con un doble interés”, explicó Guillén.
La medida contempla a los distintos perfiles que participan en la operación diaria de la Central de Abastos, desde propietarios y gerentes hasta trabajadores, diableros y choferes. Guillén indicó que el proceso ya registra un avance importante y que la meta es contar con todas las personas identificadas dentro del mercado.
“Vamos muy avanzados. Este mes terminamos con la credencialización”, aseguró.
El presidente del condominio reconoció que identificar a todo el personal representa un reto por la propia dinámica de la Central de Abastos, donde diariamente se mueve una gran cantidad de personas. Para atenderlo, la administración implementó un mecanismo que permita mantener identificados a quienes trabajan en el recinto.
“Por la dinámica y la naturaleza del mercado no es tan sencillo, pero implementamos una manera de tener identificables a todas las personas”, dijo.
Guillén también señaló que este sábado se cumplieron tres meses desde que asumió la presidencia del condominio. Durante este periodo, afirmó que la nueva mesa directiva ha recibido respaldo del municipio para atender problemas que afectan desde hace tiempo a la Central de Abastos, entre ellos el ambulantaje y el comercio desleal.
“Venimos a respaldar a los compañeros y pues que no es un caso del Centro Histórico, es un caso general ahorita y que tristemente hay agrupaciones y hay líderes que se hacen llamar líderes, se aprovechan de la necesidad de la gente y distorsionan totalmente el mensaje de oportunidad”, señaló el presidente.
A esta situación se suma el cobro por apartar lugares de estacionamiento en la vía pública alrededor de la Central de Abastos. Guillén aseguró que la administración realizó una investigación y detectó cobros de hasta 100 pesos, además de amenazas contra quienes se niegan a pagar.
“Hicimos una investigación, 100 pesos les cobran por estacionarse y los amenazan”, denunció Guillén, quien añadió que ya existen denuncias ante las autoridades.
El presidente también señaló que personas provenientes de otros estados llegan con tráileres para estacionarse en espacios públicos ubicados fuera del mercado, una práctica que calificó como “alarmante”.
“Hay gente de verdad se ha distorsionado tanto los espacios públicos que vienen personas de otros estados con tráilers a estacionarse fuera del mercado”, agregó.




